Era una noche como cualquier otra, tranquila, clara pero nostálgica, yo estaba recién casado y me dirigía a mi trabajo con cierto aire de incertidumbre. La entrada era a las 9:54 de la noche y yo llegué a las 9:15 como acostumbraba.
La fabrica tenía dos secciones, la de los "Actuadores", donde se concentraba la mayoria del personal que en aquel tiempo serían como 300 empleados. La otra sección era la de "Electronicos" en donde eramos seis personas; dos retocadores y un inspector de calidad, los cuales se encontraban en las lineas de producción. Las otras tres personas eramos dos tecnicos de diagnostico y un operador.
Como llegábamos temprano, acostumbrábamos echar una charla en lo que tocaba el timbre de entrada y nos reuniamos en el "Cuarto Verde" donde se encontraban todos los equipos de pruebas para los productos. Al tocar el timbre de entrada, me dirigí al cuarto de "Burn in" donde los productos eran metidos a un horno para someterlos a prueba bajo un clima que variaba cada dos horas entre 0 y 60 grados centigrados, esto se hacia durante doce horas. Teniamos la responsabilidad, a parte de analizar las fallas de los tableros, de cuidar el horno y anotar cada falla que se desplegara en el monitor ya que muchas de las veces, una falla abortaba por completo la prueba y se corria el riesgo de perder las doce horas de prueba sin saber cuales piezas eran buenas y cuales eran malas.
En esa ocacion me tocó analizar unas piezas de un producto llamado FIC-800 por lo que solamente yo me encontraba en ese cuarto y mis compañeros se quedaron trabajando en el Cuarto Verde.
El equipo para analizar el FIC-800 quedaba a la entrada del cuarto de Burn-in de tal manera que el horno de quemado quedaba a mis espaldas a 6 metros de mí. Una segunda puerta de acceso quedaba igualmente a mis espaldas hacia mi lado derecho pero tal puerta estaba medio bloqueada por una mesa de trabajo, sinembargo, con un poquito de maña era posible entrar por debajo de la mesa.
Pues ahí estaba yo analizando y revisando las piezas cuando de repente escuche que tocaban la puerta del horno y movian los diferentes switches de control de el horno. Sentí que los nervios de mi cara destellaron , pero guarde la calma porque pensé que mis compañeros habían entrado por la otra puerta para gastarme una broma. Me hice el valiente y seguí ignorando a aquel insistente llamado "-A ver quien se cansa primero-" pensaba.
Como insistieron más de lo normal, decidí voltear, ya un poco molesto por tanta insitencia pero al dirigir mi vista hacia el horno, me quedé congelado. No podía creer lo que veía y me quedé en "Shock". Era un ser pequeño como de unos 60 centimetros, todo cubierto de pelo blanco amarillento, parecía como uno de esos perros pekineses, sólo que este perro pekines estaba de pie mostrandome toda su dentadura como si estuviera gruñendo y al mismo tiempo que golpeaba la puerta del horno y movia los botones, parecía mover las cejas desafiante. De pronto, este ser se agacho y se enconcho tal y cual hacen las cochinillas cuando se sienten amenazadas y se fue rodando hacia atrás del horno de una manera muy ligera como lo haria una pelota de espuma y se ocultó donde había otras maquinas de prueba de alto voltaje.
Temeroso pero a la vez desubicado por aquel suceso, con paso lento fuí siguiendo la ruta del extraño ser para ver donde se había escondido, pero al dar un par de pasos, me envolvió un gran escalofrio y todo mi cuerpo se erizó de tal manera que decidí mejor ir en busca de mis compañeros. Salí del cuarto de Burn-in y corrí espantado hacia el Cuarto Verde donde al ver a mis compañeros me domino la histeria, por lo cual, mis compañeros preguntaron espantados -¿Que te sucede? ¿por que vienes tan pálido?
Con lágrimas en mis ojos, les conté lo sucedido y se quedaron preplejos. Pasado unos minutos tomamos el teléfono y le hablamos a los guardias de seguridad para que viniesen a revisar pero al explicarles el fenómeno se acobardaron y dijeron que lo mejor sería esperar hasta la mañana para dar parte a Recursos humanos para que ellos decidieran lo pertinente al caso.
Este caso fue muy conocido incluso hasta la planta matriz en Milwakee Wisconsin en donde en memoria a este suceso, bautizaron a un harnes de los productos FIC-800 con el nombre de "Monky" pues yo comenté que vi un mono y los americanos lo interpretaron como "chango", pero no era un changuito sino una especie de perro pekines parado. De cualquier manera todos conocen este evento como la aparición del "Changuito del termotron"
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